"Iñaqui"
de Axel


Hace mucho tiempo atrás un niño llamado Iñaqui, que era hijo del jefe de la tribu, juntaba y recolectaba flores y hierbas que eran para curar. Él ya conocía todas las flores y hierbas pero un día su padre le pidió que fuera a lo profundo del bosque para buscar unas flores y unas hierbas que sólo crecían allí.
Entonces Iñaqui buscó su bolsa, que él mismo había tejido con lianas, y fue en busca de las flores y las hierbas.
Buscó y buscó hasta que encontró casi todas las que le habían pedido, pero le faltaba una, que se encontraba en una cueva oscura. Entonces Iñaqui hizo fuego para alumbrar un poco, recorrió la cueva hasta que encontró la flor y la guardó en su bolso pero no se dio cuenta, se resbaló y cayó en un pozo.
Cuando despertó y miró alrededor vio todo negro y un rayo de sol, que apenas se veía, iluminaba una flor. Él se arrimó, la miró y la guardó en su bolsa.
Volvio y le preguntó a su padre cuál era esa flor que él nunca había visto de un color que no conoció y el padre le contó que un niño, menor a Iñaqui, se había escondido en la cueva jugando y no pudo salir y falleció en ese pozo como era una planta de color negro.
Entonces Iñaqui se sentía mal por haber cortado la planta y la plantó en una orilla del río donde había mucho sol.
Fin